- El pasado viernes 15 de mayo, Luis Alonso, como representante provincial de La Falange (FE) se reunió con el sr. Matías Vives, responsable al que el titular de la sindicatura delegó su representación. 
El motivo de la cita era tratar la reiterada actitud que tienen las administraciones públicas en no responder los requerimientos que hace nuestra formación. Respuesta a la que están obligados por ley y que la incumplen con la impunidad que da ser el dueño del cortijo.
Antes de escuchar al solicitante el “cargo de confianza” del síndic (así se presenta para aclararnos que no ha sacado unas oposiciones sino que ha sido designado a dedo) empezó su discurso a la defensiva, muestra evidente de que esta cita no iba a ser más que un discurso de alguien que quiere defender lo indefendible utilizando el arte de hablar y no decir nada.
Nos explica que nuestro caso no es norma sino excepción; que su institución (de la que desconoce el presupuesto anual
) es útil. Aún así nos reconoce que llevamos la razón y que no en pocas ocasiones las administraciones desatienden sus deberes. Además nos confirma que este estamento no tiene más armas que el intentar conseguir mediante la coacción moral que se cumpla con la atención que legalmente merecen ciudadanos, asociaciones y partidos políticos.
Y si no cumplen pues quizás lo añadan en su informe anual.
Sin querer decir nada ha dado con la clave de todo: al decir que su única fuerza es la coacción moral está reconociendo la subjetividad de sus actuaciones. Claro, la participación política de un grupo como el nuestro no debe entrar en las pasiones de gentes a sueldo de este sistema.
Esperamos que esta institución que pagamos entre todos sea, por lo menos, eficiente con los problemas cotidianos de los catalanes.
La Falange, cansada de reclamar por los cauces del sistema tendrá que recorrer nuevos caminos para que la verdad y la justicia conquisten el estado.
Nota final: damos al sr. Matías Vives el derecho a decir lo que considere y con gusto lo publicaremos aquí sin censura. La Falange no tiene miedo al debate, propicia la confrontación de posicionamientos y la igualdad de oportunidades para defenderlos.
Pero ya se sabe, que opresora es La Falange y que justo y bondadoso es este sistema.

El motivo de la cita era tratar la reiterada actitud que tienen las administraciones públicas en no responder los requerimientos que hace nuestra formación. Respuesta a la que están obligados por ley y que la incumplen con la impunidad que da ser el dueño del cortijo.
Antes de escuchar al solicitante el “cargo de confianza” del síndic (así se presenta para aclararnos que no ha sacado unas oposiciones sino que ha sido designado a dedo) empezó su discurso a la defensiva, muestra evidente de que esta cita no iba a ser más que un discurso de alguien que quiere defender lo indefendible utilizando el arte de hablar y no decir nada.
Nos explica que nuestro caso no es norma sino excepción; que su institución (de la que desconoce el presupuesto anual
) es útil. Aún así nos reconoce que llevamos la razón y que no en pocas ocasiones las administraciones desatienden sus deberes. Además nos confirma que este estamento no tiene más armas que el intentar conseguir mediante la coacción moral que se cumpla con la atención que legalmente merecen ciudadanos, asociaciones y partidos políticos.Y si no cumplen pues quizás lo añadan en su informe anual.
Sin querer decir nada ha dado con la clave de todo: al decir que su única fuerza es la coacción moral está reconociendo la subjetividad de sus actuaciones. Claro, la participación política de un grupo como el nuestro no debe entrar en las pasiones de gentes a sueldo de este sistema.
Esperamos que esta institución que pagamos entre todos sea, por lo menos, eficiente con los problemas cotidianos de los catalanes.
La Falange, cansada de reclamar por los cauces del sistema tendrá que recorrer nuevos caminos para que la verdad y la justicia conquisten el estado.
Nota final: damos al sr. Matías Vives el derecho a decir lo que considere y con gusto lo publicaremos aquí sin censura. La Falange no tiene miedo al debate, propicia la confrontación de posicionamientos y la igualdad de oportunidades para defenderlos.
Pero ya se sabe, que opresora es La Falange y que justo y bondadoso es este sistema.
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Jefatura Territorial de Cataluña.



a neta" (Barcelona limpia), y eso es ni más ni menos lo que hacemos en las juventudes falangistas de Cataluña. Es por eso que en breve puede que reclamemos un sueldo al "Tripartit" por limpiarle las calles de mierda independentista. Aunque bromas aparte, denunciaremos una vez más, y no nos cansaremos de hacerlo, que la propaganda ilegal de los bastardos catalanistas puede durar toda una vida en los muros de nuestras ciudades, mientras nuestras flechas y yugo son rápidamente borradas por aquellos que ya piensan en la huida a Sudamérica en cuanto las ven.
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